¿Cuánto se tarda en aprender hiragana y katakana?
Con ratos cortos pero diarios, lo normal es leerlos con soltura en dos o tres
semanas por silabario. Son 46 signos: el problema no es la cantidad, es que se
confunden entre sí unos cuantos parecidos (さ y
ち, シ y ツ).
Por eso el juego de la app insiste más en los que fallas y menos en los que ya
tienes dominados, en vez de preguntarte siempre lo mismo.
¿Cuántos kanji hacen falta de verdad?
Depende de para qué. La lista oficial de uso común son 2.136 (los
jōyō), que es lo que se estudia a lo largo de la escolarización japonesa.
Pero los kanji no aparecen todos con la misma frecuencia, ni de lejos: con los
primeros centenares ya se entiende buena parte de un texto corriente, y son los
que más rentan al principio. Para hacerse entender en el día a día, nadie necesita
los 2.136 antes de empezar a leer.
¿En qué orden conviene aprenderlos?
No hay un único orden bueno, y ahí está el problema de casi todas las apps:
te imponen el suyo. Los tres criterios habituales son el orden escolar japonés
(por grado), el de los niveles del JLPT y el que traiga tu manual o tu clase. Si
estás siguiendo un curso, el mejor orden es el de tu curso, porque es el que
acompaña a la gramática y al vocabulario que estás viendo. Por eso aquí el temario
lo escribes tú.
¿Hace falta aprender a escribirlos a mano?
Para aprobar un examen de lectura, no. Para que se te queden, ayuda mucho: el
orden de trazos no es un capricho estético, es lo que hace que un carácter escrito
deprisa siga siendo reconocible, y escribir a mano fija la forma mucho mejor que
mirarla.
Tienes las dos formas de practicarlo. En papel, las dos apps generan
hojas de caligrafía imprimibles con casillas progresivas, en las que cada
casilla añade un trazo más al anterior. Y en pantalla, puedes dibujar el
carácter con el dedo —en el móvil, en una tableta o con el ratón— y la app te
corrige el orden y la dirección de cada trazo, no solo el resultado: si
empiezas un trazo por el lado que no es, te lo dice y te enseña por dónde iba.
¿Cómo funciona lo de escribir con el dedo?
Eliges un kana o un kanji y lo trazas encima de la casilla. La app compara cada
trazo con el orden oficial de KanjiVG y distingue tres cosas: si te saltas el
orden, si haces un trazo al revés y si la forma no encaja. En los tres
casos te marca por dónde había que empezar y hacia dónde iba.
Cada carácter empieza con 100 puntos y cada equivocación resta. Lo que
saques cuenta en tu progreso igual que acertar en el juego, así que dibujar bien un
carácter lo aleja en el repaso. Puedes practicar de tres maneras: suelto desde la
ficha del carácter, como modo de juego —te dan el significado o la lectura y
lo dibujas—, o escribiendo casilla por casilla sobre la hoja de caligrafía,
que se va llenando con lo que escribes.
Todo pasa en tu navegador y sin conexión: no se envía ningún trazo a ningún
sitio. La hoja para imprimir sigue saliendo en blanco, como debe ser.
¿Sirve para preparar el JLPT?
Sirve como herramienta de estudio, no como curso. La app de kanji trae de
fábrica el reparto por niveles JLPT y por grado escolar, que son listas públicas, y
puedes estudiar siguiéndolo. Pero no incluye gramática, ni comprensión auditiva, ni
simulacros del examen: es para la parte de kanji y vocabulario.
¿Es gratis? ¿Hay que registrarse?
Es gratis y no hay registro. No pide correo, no tiene cuentas, no muestra
anuncios y no hay ninguna versión de pago detrás. El código es libre, bajo licencia
CC BY-SA 4.0, y está publicado en GitHub.